Bruselas considera esencial la reforma de las pensiones que Gobierno y PNV han liquidado


Bruselas considera esencial la reforma de las pensiones que Gobierno y PNV han liquidado


Sin embargo, durante las negociaciones para obtener los apoyos necesarios con los que aprobar los Presupuestos Generales del Estado de 2018, y tener así la posibilidad de agotar la presente legislatura, el Gobierno liquidó su propia reforma y cedió a las exigencias del PNV. Así, además de ligar las pensiones al IPC pese a la situación de déficit de la Seguridad Social, se acordó que el factor de sostenibilidad no entre en vigor hasta, al menos, 2023.

De esta manera, PNV y Gobierno acabaron con una herramienta que muchos economistas consideraban esencial. De hecho, era uno de los motivos por los que organismos como la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estimaban que la situación del sistema no era tan grave como se está trasladando a la población, y que se podía llegar a un de equilibrio en el medio plazo.

Para ello, cierto es, las pensiones futuras se tendrían que ver reducidas. Al aumentar la esperanza de vida, explica el Instituto BBVA de Pensiones, «los derechos cotizados durante la etapa activa deberán repartirse durante un número mayor de años». De esta manera, añaden desde la entidad, «aunque de manera global recibirán de manera equivalente a los jubilados actuales, la cuantía mensual será más reducida».

Y eso mismo reconoce también la Comisión Europea, aunque no sin antes recordar que la tasa de sustitución en España -% del último sueldo al que asciende la primera pensión- es uno de los más altos de Europa, y que los pensionistas han mantenido su poder adquisitivo durante la crisis.

En este mismo sentido, el documento de Bruselas explica que «la gente mayor en España disfruta de un ingreso medio superior al de aquellos con menos de 65 años», que el riesgo de exclusión social entre los mayores es inferior al que se registra entre la población que está en edad de trabajar, y que entre 2013 y 2016 los pensionistas se aprovecharon de que el IPC fue negativo ya que la reforma de las pensiones rompió la indexación con la inflación.

Precisamente este punto ha sido siempre valorado de manera positiva tanto por Bruselas como por las fundaciones de estudios económicos. En primer lugar por el gran desembolso que supone subir las pensiones con el IPC, pero también porque se considera que es un sistema anticuado y poco racional. Y ese mismo era el razonamiento del Gobierno, que hasta hace unas semanas defendía que era más racional ligar las prestaciones al crecimiento y que lo contrario era «engañar a la gente».

Más recomendaciones

Asimismo, y más allá de implantar de manera definitiva la reforma de 2013 que ahora está ya liquidada, la Comisión Europea recomienda atajar de manera inmediata el déficit de la Seguridad Social. En 2017 el desfase superó los 18.000 millones, cifra que el Gobierno pretendía reducir al entorno de los 12.000 millones este año. Sin embargo, ninguna previsión externa al Ejecutivo considera factible esta cifra y se apunta que, incluso, podría volver a superarse esos 18.000 millones.

Bruselas también habla de «introducir medidas en el mercado laboral» que incentiven «carreras laborales más largas y completas». En otras palabras, fomentar que los trabajadores que están en disposición de hacerlo se mantengan en su puesto laboral más allá de los 65 años, algo que también se ha propuesto por parte del Banco de España y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

También al igual que estos dos organismos, la Comisión insta el Gobierno a fomentar la contratación de planes de pensiones privados, aspecto en el que Ejecutivo ya ha trabajado ofreciendo la posibilidad de rescatar lo invertido en estos productos 10 años después de su contratación. Y por último, el informe pone el acento en la necesidad de mantener niveles bajos de paro, así como reducir la brecha salarial entre hombres y mujeres.

Publicado por El Mundo.